El miércoles 28 de enero la empresa INDRA presentaba sus proyectos de defensa en los campus de Mieres y Viesques de la Universidad de Oviedo, en el contexto de la reforma en El Tallerón (Gijón) y la construcción de una pista de pruebas para blindados en Reicastro, Mieres. La apuesta del gobierno regional por la remilitarización está clara, bajo los cantos de sirena del empleo el gobierno de Adrián Barbón y sus socios participa en la escalada bélica entre bloques imperialistas favoreciendo activamente a empresas que vienen colaborando explícitamente en el genocidio palestino a través de contratos multimillonarios. Por su parte, la Universidad de Oviedo no solo vulnera todo principio ético, sino que contradice sus propios estatutos que en su artículo 3.1 afirman lo siguiente:
“La Universidad de Oviedo inspirará su actuación en las normas constitucionales, […], así como en los valores universales de la cultura, de la ciencia, del humanismo, de la paz y de la libertad. […] el fomento del diálogo, de la mediación y resolución pacífica de conflictos, de la cooperación entre los pueblos”
La charla estuvo jalonada por momentos de discurso coach en el que se habló de cómo INDRA puede impulsar las power skills de sus trabajadores, entre ellas el “pensamiento crítico”. Se defendió la “diversidad” “independientemente de su raza, género, orientación sexual…” En este sentido, los obreros y obreras lo tenemos claro: No importa quién fabrique las bombas mientras produzca plusvalía, no importa a quién afecten las bombas mientras impacten en su objetivo. La única diversidad que contempla INDRA es la de las “operaciones multidominio”.
Entre tanto el Proyecto TICHE para la detección de minas antipersona con capital de Israel Aerospace Industries sigue su curso, profundizando en la estrategia de sumisión de la universidad pública al tejido empresarial. Tras las buenas intenciones, el aparato propagandístico de Uniovi esconde que la universidad, en el sistema capitalista, es también una correa de transmisión de la ideología dominante y un espacio de formación de cuadros intelectuales y técnicos que sirve, en buena medida, a los intereses de las clases hegemónicas. El equipo del rector Villaverde tiene muy claras sus prioridades, mientras promociona este tipo de actos no tiene la dignidad de recibir al embajador de Palestina en España, una nación soberana y reconocida por el Estado español, que vino a impartir una ponencia al edificio histórico el día 27 en una notoria ausencia de figuras institucionales. Como señaló Husni Abdel Wahed en su ponencia, el genocidio en palestina es hoy el campo de pruebas para los conflictos imperialistas del futuro, pero la resistencia palestina es también el camino para el internacionalismo entre los pueblos. Oponerse frontalmente a la promoción de INDRA en la Universidad de Oviedo, romper ese eslabón de la cadena, es hoy una de las tareas en marcha de la clase obrera organizada en Asturias.
¡Fuera militarismo de la universidad!
¡OTAN no, bases fuera!
¡Viva Palestina libre!