El gobierno asturiano ha decidido una vez más priorizar los intereses de la inversión privada en materia universitaria por encima de la defensa y mejora de la Universidad de Oviedo. PSOE e IU llegan a un acuerdo para impulsar una futura ley universitaria autonómica bajo la promesa del socio minoritario de renunciar a los tribunales y cerrar las disensiones sobre esta materia. Tras escenificar durante meses su disconformidad, IU firma un documento sin ningún tipo de garantía legal, una mera declaración de intenciones, y desautoriza con este gesto el trabajo sindical y estudiantil que viene fraguando una sólida oposición al desembarco de las universidades privadas Alfonso X, Universidad Europea y Nebrija.
Su táctica no deja lugar a dudas: tras cada gesto de reforzamiento de lo público se esconde una agresión hacia la clase obrera. Como en el clásico de Homero, el gobierno de coalición nos cuela un caballo de Troya tras otro. Iban a ser solo «centros adscritos» —pero no se adscriben a la Universidad de Oviedo — y ahora nos hablan de una futura ley de universidad autonómica que blinde lo público —pero aceptan formalmente la instalación de tres universidades privadas a mesa puesta —. El modus operandi del socio de gobierno minoritario se repite, defendiendo su propia estabilidad en las instituciones al precio que sea mientras su política se reduce a gestos de despacho que difícilmente llegan al día a día de la clase obrera a la que dice representar. Entre tanto, los sindicatos CCOO e ISA mantienen el recurso a las privadas y envían un potente mensaje al gobierno asturiano: ante un mal pacto a espaldas de los implicados, firmeza en los principios.
En un contexto de guerra interimperialista, y de una crisis económica que llama a nuestra puerta, el gobierno autonómico tratará de regalarnos más caballos de Troya bajo los cantos de sirena de la inversión y el progreso económico. Para combatir la política de cuadros institucionales y gestos, desde el PCTE llamamos al conjunto de trabajadores, trabajadoras, y estudiantes de la Universidad de Oviedo —nuestra universidad pública — a recuperar la política desde las organizaciones de base, a sabiendas de que la unidad de la clase se construye con la lucha y la comunidad de intereses, y no en los despachos.