Hay que reforzar la lucha antiimperialista de los pueblos
La Acción Comunista Europea condena en los términos más firmes el ataque imperialista iniciado por Estados Unidos e Israel contra el pueblo de Irán, así como los bombardeos y la invasión terrestre de Israel al Líbano.
Estos sucesos se vinculan con los planes de EE.UU., la OTAN, la UE y sus aliados —especialmente Israel— de “remodelar” Oriente Medio, como parte de la confrontación con sus potencias rivales. Su intento de hacerse con el control del Estrecho de Ormuz es particularmente peligroso.
Estos sucesos comportan el riesgo de una generalización de la guerra —un conflicto en el que ya se han implicado decenas de países de una forma u otra— que conduzca a un derramamiento de sangre aún mayor. Las bases de EE.UU. y la OTAN situadas por toda Europa, que sirven a la vez como fortines militares y objetivos para una represalia, desempeñan un papel clave en dicha implicación.
Los trabajadores de muchos países del mundo ya experimentamos las consecuencias económicas de la guerra a través del aumento de los precios del combustible, la energía, la alimentación y otros bienes de consumo.
Llamamos a los trabajadores en Europa a intensificar su lucha contra las clases burguesas y la implicación de los gobiernos burgueses en la guerra, en los planes y organizaciones imperialistas, y contra las bases de EE.UU. y la OTAN que sirven como plataformas de lanzamiento para las guerras. Llamamos también a que refuercen su solidaridad con los pueblos de Irán, Palestina, Líbano y los demás pueblos de la región.
Los pueblos tienen el poder de oponerse en masa a estos planes bélicos y trazar un rumbo hacia el derrocamiento del sistema capitalista de explotación que da lugar a conflictos armados en pro de los beneficios de los monopolios.