Desde el PCTE Asturias, queremos denunciar la situación de progresivo deterioro que llevan sufriendo durante años los edificios públicos de centros de día de Asturies y que afecta tanto a aquellos gestionados por empresas privadas como a los que son gestionados directamente por el Principado. Las temperaturas registradas en dichos centros sobrepasan con creces los 30°C, lo cual supone un riesgo grave para salud de los usuarios/as y para los propios trabajadoras/es. Tenemos que resaltar que la temperatura máxima de trabajo no puede sobrepasar los 25°C, sin olvidar que estamos hablando de personas dependientes, con múltiples patologías y medicaciones, a las que la exposición continuada de situaciones de estrés térmico puede provocar un agravamiento de sus patologías y salud.
Esta situación no es un problema puntual derivado únicamente de la ola de calor, sino la consecuencia de años de privatizaciones, concursos públicos, recortes y falta de planificación en el sistema público de cuidados. El deterioro que sufren los centros de día en Asturies y la sobrecarga de trabajo que soportan los trabajadores y trabajadoras son una nueva manifestación de una concepción mercantilizada de los servicios públicos que se ha convertido en seña de identidad del gobierno capitalista de PSOE-IU. Para este gobierno “progresista” la salud de los trabajadores y de nuestros mayores no es más que un nicho de negocio desde el que garantizar las ganancias de empresas privadas a través del continuado deterioro de los servicios de salud públicos como consecuencia de su infrafinanciación. Este deterioro, tanto de las infraestructuras como del servicio por ausencia de personal suficiente, es utilizado para justificar la penetración del capital privado en el sector sanitario y de cuidados, y asegurar por medio de conciertos o licitaciones públicas los beneficios de las empresas privadas. En esta operación la Administración y los políticos burgueses actúan como intermediarios necesarios para el trasvase de los recursos económicos generados por los trabajadores a las empresas privadas a quienes les entregan la prestación del servicio y que se guían únicamente por criterios de rentabilidad capitalista.
Garantizar unas condiciones dignas para usuarios y trabajadores de cuidados exige una mayor inversión pública, una gestión plenamente pública de los servicios esenciales y el refuerzo estable de las plantillas, situando la protección y la salud de las personas por encima de criterios económicos. Por ello, desde el PCTE exigimos la revocación de los conciertos y la rescisión de los contratos establecidos con empresas privadas para la prestación de servicios sanitarios y de cuidados, siendo asumidos éstos íntegramente por el SESPA.