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Asistimos a una nueva intervención del gobierno de Adrián Barbón a favor del sector privado y del rearme impulsado desde la Unión Europea. La compra del taller de Barros a Duro Felguera para su alquiler a INDRA es poco menos que una burla en un momento en el que la crisis y los recortes empiezan a ir asomando en el horizonte. 15 millones de euros pedía DF, y esos 15 millones le suelta el gobiernín asturiano, un regalo desmesurado para una empresa rescatada 5 veces ya con dinero del estado, a la que se le perdonó una deuda de más de 1000 millones de euros, y entregada después de “saneada” al capital extranjero, una empresa

Los talleres de Barros se alquilarán, parece ser, a INDRA para poner su nueva fábrica de blindados, por una cantidad indeterminada aún. Esta empresa, perteneciente en una parte minoritaria a la SEPI, acumula ya una enorme cantidad de dinero en ayudas, además de los encargos de diversos proyectos armamentísticos en los que está impulsado el gobierno del PSOE y Sumar, siguiendo las indicaciones de la Unión Europea, la OTAN, y el gobierno de EEUU.

Una vez más es el gran capital el que se lleva, por una parte y por otra, el dinero público que luego falta en educación, sanidad, infraestructuras o protección contra los incendios, en un negocio destinado a seguir las órdenes del imperialismo que llevan a la muerte y la destrucción. Y para que el pueblo trabajador trague con ello, nada mejor que recurrir a desviarlo hacia una zona empobrecida, que sufre aún las secuelas del cierre de la minería y el ajuste de la siderurgia, y donde el paro es una amenaza constante tras el fracaso de la reindustrialización de los años 90.

Las y los trabajadores no podemos ser rehenes, nosotros no decidimos en el capitalismo qué se produce, ni el destino de nuestro esfuerzo, pero este dinero que hoy se destina al rearme mañana reclamará a nuestros hijos e hijas para morir en defensa de los intereses y los negocios de la burguesía. Merecemos que nuestro dinero se destine a mejorar nuestra vida, no al negocio de la muerte. Chantajearnos con el discurso de que tenemos que aceptar la industria del armamento porque sino tendremos más paro y peores condiciones de vida no va a hacernos cómplices de los negocios de los capitalistas. Nosotras y nosotros tenemos nuestra fuerza de trabajo, que vendemos por un salario, y no vamos a ser culpables de los beneficios que los burgueses saquen de estas empresas, aunque vayamos a vernos abocados a trabajar en ellas.

Contra la guerra y el imperialismo

No al regalo de los fondos públicos a los beneficios privados

Por una industria para la clase obrera.

Comité de Asturies del PCTE, a 2 de septiembre de 2026