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Declaración del Comité Central del Partido Comunista de los Trabajadores de España

El Comité Central del Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE), reunido en su V Pleno extraordinario, ha analizado la situación política abierta tras las movilizaciones por el derecho a la vivienda, la convocatoria anticipada de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre y la convocatoria de una huelga general para el 11 de noviembre. Estos acontecimientos, que se han sucedido en apenas unas semanas, expresan el agravamiento de contradicciones sociales que afectan directamente a las condiciones de vida de la clase obrera y sitúan nuevas tareas ante quienes defendemos la necesidad de una alternativa política independiente de los intereses del capital.

Las movilizaciones desencadenadas a raíz del desahucio de Maricarmen Abascal han puesto nuevamente de manifiesto la profundidad del problema de la vivienda en nuestro país. El encarecimiento de los alquileres, las dificultades para acceder a una vivienda, la imposibilidad de emanciparse para amplios sectores de la juventud trabajadora y la inseguridad que afecta a numerosas familias forman parte de una realidad que no puede separarse del deterioro general de las condiciones de vida de nuestra clase.

La respuesta popular ha demostrado que la movilización organizada puede modificar la situación política y obligar a las instituciones a adoptar medidas que hasta entonces no formaban parte de sus prioridades. La aprobación de los decretos de vivienda fue consecuencia de esa presión social, aunque su contenido y sus limitaciones ponen también de manifiesto las contradicciones de una política que pretende abordar el problema sin cuestionar las relaciones de propiedad que lo originan. Mientras la vivienda continúe subordinada a los intereses de los bancos, los fondos de inversión y las empresas inmobiliarias, su acceso efectivo seguirá condicionado por las exigencias de rentabilidad del capital.

El PCTE considera que la lucha por la vivienda debe vincularse estrechamente con la defensa de los salarios, la reducción de jornada y la lucha contra la precariedad. Son distintas expresiones de las condiciones en las que la clase obrera se ve obligada a vivir y trabajar, y su articulación constituye una necesidad para superar la dispersión de las luchas y fortalecer la organización independiente de nuestra clase.

La convocatoria anticipada de elecciones generales se produce precisamente en este contexto de creciente movilización social y de crisis política. El Gobierno de coalición ha tratado de presentar las dificultades parlamentarias como explicación de los límites de su actuación, pero la incontestable realidad es que las distintas fórmulas de gestión socialdemócrata del capitalismo han demostrado sus limitaciones para garantizar condiciones de vida dignas a la mayoría trabajadora, al tiempo que se han mantenido intactas las bases del poder económico de la burguesía.

El PCTE advierte igualmente de que la confrontación electoral volverá a desarrollarse bajo una intensa presión para encerrar a nuestra clase en la elección entre los distintos bloques políticos burgueses que disputan la gestión del Estado. El avance de las posiciones reaccionarias y el peligro que representan para los derechos de nuestra clase no pueden servir como justificación para renunciar a una política propia ni para aceptar la subordinación de los intereses obreros a las necesidades electorales de la socialdemocracia.

Por estas razones, el PCTE ha decidido concurrir a las elecciones generales del 29 de noviembre. Nuestra participación responde a una orientación política que va mucho más allá de la convocatoria electoral: contribuir a la construcción de una oposición obrera independiente del capital y sus gobiernos, capaz de organizar la defensa de las reivindicaciones inmediatas de nuestra clase y de abrir una perspectiva de transformación revolucionaria de la sociedad.

En este contexto, la convocatoria de una huelga general para el 11 de noviembre adquiere una importancia especial. El Comité Central considera que la convocatoria se produce sin que haya existido un proceso previo suficientemente desarrollado de organización y preparación en los centros de trabajo. Su proximidad a las elecciones generales y las circunstancias políticas en las que se plantea obligan, además, a advertir del riesgo de que la movilización termine subordinada a los intereses electorales de las fuerzas que han sostenido al Gobierno.

Estas circunstancias no eliminan las posibilidades que ofrece la huelga. Por el contrario, el PCTE considera que la convocatoria debe servir para contribuir a mejorar las herramientas de organización, a desarrollar la lucha por reivindicaciones concretas y a superar, allí donde existan condiciones, los límites políticos y organizativos con los que se ha planteado. El PCTE llama, por tanto, al conjunto de la clase obrera y los sectores populares, a comprometerse con la preparación y desarrollo de la Huelga General, en la consideración de que las reivindicaciones que han dado lugar a la actual movilización no desaparecerán después del 11 de noviembre ni quedarán resueltas con la formación de un nuevo Gobierno.

Los acontecimientos de estas semanas confirman la necesidad de avanzar en la construcción de una oposición obrera. El malestar social, por profundo que sea, no conduce espontáneamente a la organización de la clase obrera ni al fortalecimiento de las posiciones revolucionarias. Para ello es necesario desarrollar una intervención política sistemática, relacionar las reivindicaciones inmediatas con sus causas generales y contribuir a que las experiencias de lucha permitan superar la fragmentación y la subordinación política que hoy debilitan a nuestra clase.

La oposición obrera que plantea el PCTE no es una nueva fórmula de oposición parlamentaria ni una alternativa electoral dentro de los límites del capitalismo. Es la perspectiva de construir una fuerza obrera organizada, independiente de los distintos gobiernos capitalistas y capaz de enfrentar las políticas de la burguesía, gobierne quien gobierne. Para ello es esencial fortalecer las posiciones del conjunto del movimiento obrero, ampliar la organización en los centros de trabajo y los barrios y conseguir que las luchas parciales adquieran una orientación política general.

El PCTE continuará trabajando para que las reivindicaciones inmediatas de nuestra clase se conviertan en un punto de apoyo para el desarrollo de su conciencia, su organización y su capacidad de lucha. Frente a quienes pretenden limitar el horizonte político de nuestra clase a la elección de un nuevo Gobierno, el PCTE trabaja exclusivamente para construir una fuerza capaz de disputar el poder a la burguesía y abrir camino al socialismo-comunismo.

A 12 de octubre de 2026.
Comité Central del PCTE.

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