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Su guerra destruye todo lo que su paz deja en pie. Sucesos en los campos de batalla y la posición de los comunistas sobre la alternancia entre guerra imperialista y paz a punta de pistola

Los partidos de la Acción Comunista Europea (ACE) se reunieron por teleconferencia con el Nuevo Partido Comunista de los Países Bajos como anfitrión el día 15 de febrero de 2026, bajo la consigna: “Su guerra destruye todo lo que su paz deja en pie. Sucesos en los campos de batalla y la posición de los comunistas sobre la alternancia entre guerra imperialista y paz a punta de pistola”.

Unos días antes del cuarto aniversario del inicio formal de la guerra imperialista en Ucrania, y solo una pocas semanas después de la intervención imperialista abierta de EE.UU. en Venezuela y las amenazas que ha lanzado contra Cuba, otros países latinoamericanos y Groenlandia, y con la escalada actual de tensiones en torno a Irán, los partidos de la ACE debatieron las posiciones de sus partidos con respecto a la intensificación de las rivalidades interimperialistas, que tienen graves consecuencias para el pueblo de nuestro continente y para el pueblo en todo el mundo. El imperialismo ya se en condiciones “pacíficas” o en condiciones de guerra, es un sistema que profundiza la explotación de los trabajadores en todo el mundo, impide el progreso social y destruye de forma activa de subsistencia y los derechos sociales del pueblo, e incluso sus vidas, en beneficio de los monopolios, representados por las clases burguesas que forman las distintas alianzas y bloques imperialistas, como la euroatlántica (EE.UU., OTAN, UE). Estas luchan en muchos frentes con su competencia, que incluye a otras fuerzas potentes en el mundo capitalista internacional moderno (China, Rusia, etc.), que buscan a su vez establecer sus propias alianzas.

Los distintos pretextos utilizados por las clases burguesas, como la lucha por un “orden basado en normas”, la “democracia”, la “libertad” o la “multipolaridad”, etc., solo sirven para subordinar los intereses del pueblo trabajador a los suyos y arrastrarlos a sus guerras injustas por la energía, la riqueza mineral, las rutas de transporte de mercancías, las cuotas de mercado, etc., libradas por el beneficio de los pocos a través de la masacre de los pueblos.

El carácter de este sistema como uno reaccionario y podrido no puede ser cambiado por ningún partido, alianza o bloque burgués, sino que debe ser confrontado y derrocado por los trabajadores y los pueblos, con los partidos comunistas en su vanguardia.

Los partidos de la ACE luchamos en concreto contra las alianzas imperialistas a las que sus países respectivos están unidos, contra la OTAN y la UE, y contra sus respectivos gobiernos, que ponen en un grave peligro la seguridad del pueblo de sus países, mientras destacamos la necesidad de derrocar el poder capitalista. Advertimos al pueblo de la implicación de nuestros países en los peligrosos planes imperialistas que están teniendo lugar con distintos pretextos.

La ACE condena con vehemencia las nuevas amenazas del imperialismo estadounidense contra Cuba y expresa su continua solidaridad con el pueblo cubano y el Partido Comunista de Cuba.

Los pueblos tienen el poder de luchar por sus propios intereses independientes, contra la burguesía y las alianzas imperialistas que compiten por un nuevo reparto del mundo para beneficio de sus monopolios. Los trabajadores, con los comunistas al frente, podemos y debemos organizar su lucha contra las políticas antipopulares, uniendo a otras fuerzas populares contra el sistema de la explotación y la guerra.

Solo con la perspectiva del derrocamiento del capitalismo, y con la perspectiva de construir una nueva sociedad socialista podemos poner fin a los baños de sangre que el imperialismo provoca cada día.