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Desde el C-AST del PCTE queremos trasladar nuestro apoyo y solidaridad a los compañeros de la Brigada Central de Salvamento Minero (BCSM), que al igual que el resto de los trabajadores, sufren en su día a día la precarización de sus condiciones laborales como consecuencia del proceso generalizado de intensificación de la sobrexplotación de la fuerza de trabajo, aplicado rigurosamente por uno y otro gobierno capitalista. En el día de ayer conocimos a través de la prensa la intención de los integrantes de BCSM de dimitir, lo que supondría en la práctica su desaparición. La Brigada de Salvamento Minero surge en 1912 para dar respuesta a las especificidades que presenta la minería en lo que se refiere a los riesgos y accidentes laborales. A lo largo de sus más de 100 años de existencia ha intervenido en innumerables accidentes en tareas de rescate, tanto en las diferentes de minas de nuestro país como en otros entornos y espacios confinados.

A pesar de que los compañeros de la BCSM han contado siempre con la estima y el reconocimiento de los mineros y del pueblo trabajador por la labor que durante estos más 100 años ha venido realizando, sufren el mismo desprecio y humillación al que todos los trabajadores estamos sometidos bajo el régimen de explotación capitalista. De nada sirven los premios internacionales, de nada sirven los reconocimientos de las “filantrópicas” instituciones y fundaciones capitalistas frente a las ganancias de los monopolios. Las condiciones laborales que los trabajadores de la BCSM denuncian son inaceptables; los incumplimientos en materia de contratación son negligentes; la realización de miles de horas extraordinarias constituye un ataque a la propia salud de los trabajadores; y la negativa de HUNOSA a su retribución es una auténtica provocación. Todo ello tiene como objetivo final la liquidación de la Brigada de Salvamento Minero. Es decir, abrir un nuevo espacio para la acumulación de ganancias de las empresas privadas en un ámbito, como el de las emergencias, en el que la inversión de los capitalistas está garantizada por el Estado burgués.

Durante este verano hemos visto y padecido, en los diferentes incendios que asolaron nuestro país, las consecuencias de convertir la seguridad de los trabajadores y del pueblo en el nicho de negocio de los capitalistas. Condiciones laborales infames de aquellos que se juegan la vida frente a las llamas, salarios de miseria, nula formación específica, ausencia de estabilidad laboral, dotación insuficiente de medios y personal, etc. En eso quieren convertir la Brigada de Salvamento Minero; a esos parásitos que viven de imponer condiciones de trabajo que hacen casi imposible garantizar el sustento es a los que HUNOSA, la SEPI y el Gobierno de España y de Asturies quieren entregar BCSM.

Desde el PCTE denunciamos este intento de liquidación por parte del Gobierno de la Brigada de Salvamento Minero. Exigimos el pago inmediato de lo adeudado a los trabajadores y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con las organizaciones sindicales en materia de empleo. Frente aquellos que quieren entregar a los capitalistas las tareas de emergencias, afirmamos que nuestra seguridad y nuestras vidas no pueden estar en manos de quienes se rigen por las leyes de los beneficios, si no que únicamente las confiamos en aquellos que rigen su conducta por el principio de “ningún minero se queda en la mina”.