Desde el Partido Comunista de los Trabajadores de España nos seguimos pronunciando abierta y firmemente contra la quema de CRS en la térmica de La Pereda. Que una sentencia anule una cuestión administrativa que regula el presente proyecto,no va a cambiar nuestra posición política. Apoyamos una central de biomasa, que permita la industrialización de las Cuencas Mineras de Asturies, y que además se haga garantizando las condiciones de seguridad y salud tanto para los trabajadores de la instalación como para los habitantes de los pueblos cercanos, así como una planificación de zonas verdes que mitiguen los impactos de la industria, porque los núcleos de población más cercanos llevan padeciendo históricamente los daños de unas industrias diseñadas única y exclusivamente para garantizar el máximo beneficio empresarial, desde los tiempos en que esos los dueños dictaban la ley en nuestros valles.
Lo que si deja clara es la incapacidad absoluta de la dirección de HUNOSA para ejecutar un proyecto industrial con garantías de futuro, acostumbrada a trabajar únicamente para gastar dinero y destruir a la empresa, y de la que poco nos extrañaría que presentasen proyectos de manera deficiente para justificar el cierre de la térmica, y con ello terminar de destruir gran parte de lo poco que queda de una entidad que llegó a dar empleo a decenas de miles de trabajadores. Todo esto en connivencia con la SEPI, principal instigadora desde hace décadas en el cierre de la minería del carbón, y que impulsó durante muchos años proyectos inviables, o abandonados a mitad de ejecución, para inflar las deudas de la hullera pública y justificar el cierre sin paliativos, saltándose una y otra vez los acuerdos alcanzados de inversiones e incorporaciones.
La quema de CSR, no sólo es un problema ambiental, y también de salud, sino que además afecta al residuo de la quema de la biomasa, que pasaría de ser reutilizable a ser ceniza contaminante, cuyo proceso de tratamiento y almacenamiento implican un sobrecoste, frente a la reutilización de todo o gran parte del residuo de biomasa. Y además pone en cuestión toda la palabrería acerca de la necesidad de una gestión verde, de la economía circular, y de los procesos de reciclaje, que esgrimieron como justificación para darle el último golpe a los pozos de carbón de HUNOSA.
Desde el PCTE defendemos:
- El derecho de los obreros a trabajar con condiciones dignas.
- Un desarrollo industrial para las Cuencas Mineras.
- Poder vivir en un entorno saludable.
En necesaria una movilización obrera y popular para la defensa de la industria en las comarcas mineras, y para estar vigilantes frente a los incumplimientos históricos quetodos los gobiernos y de la Unión Europea contra la clase obrera de nuestra región, que sólo se tradujeron en más desempleo y precariedad.