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En los últimos días, la localidad de Cartes se ha convertido en el foco de una fuerte polémica debido a la apertura de un centro de acogida para menores extranjeros no acompañados. El Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE) en Cantabria, ante el clima de tensión generado y las movilizaciones convocadas, queremos manifestar lo siguiente:

1. EL MIEDO Y LA INSEGURIDAD TIENEN UNA RAÍZ DE CLASE

Es comprensible que entre los vecinos y vecinas de Cartes exista una sensación de incertidumbre. Sin embargo, debemos ser claros: esta incertidumbre, que algunos se empeñan en traducir de forma interesada como inseguridad y miedo, que sufren nuestros pueblos y barrios no la traen los más desposeídos, sino un sistema –el capitalista– que nos condena a la precariedad, a la falta de servicios públicos y a un futuro incierto.

La verdadera amenaza para la tranquilidad de las familias trabajadoras de Cantabria no son unos menores en situación de vulnerabilidad, sino quienes gestionan recortando en sanidad, educación y servicios sociales mientras protegen los beneficios de las grandes empresas. Si a los trabajadores y trabajadoras de Cantabria no nos va bien no es por la presencia de quienes huyen de las guerras y la pobreza que nuestros explotadores y gobernantes provocan, sino de los rentistas y empresarios, en su mayoría españoles, que especulan con nuestras casas, con los bienes de consumo más básicos y con los servicios públicos esenciales.

2. NO CAIGAMOS EN LA TRAMPA DE LOS SECTORES MÁS REACCIONARIOS

No faltan ya quienes intentan capitalizar el malestar vecinal para inyectar veneno racista en nuestra clase. Su objetivo es dividirnos: que el vecino de Cartes vea como un enemigo al menor que llega sin nada, en lugar de señalar a los culpables de que en Cantabria no haya empleo digno ni vivienda accesible. La división entre trabajadores –por su origen, etnia o nacionalidad– solo beneficia a la patronal, que necesita una clase obrera desunida y enfrentada entre sí para seguir explotándonos a todos con mayor facilidad.

3. NO ACEPTEMOS LA MORALINA DE LA SOCIALDEMOCRACIA

Tampoco podemos olvidar que el clima de crispación está muy catalizado también por el incumplimiento sistemático de lo prometido por la socialdemocracia. A pesar de sus mensajes grandilocuentes sobre el empleo, lo cierto es que el trabajo en nuestra comunidad es cada vez más inestable, más precario, peor pagado. Ese malestar que los socialdemócratas con sus mentiras generan entre amplios sectores de la sociedad es un caldo de cultivo excelente para que calen los discursos más reaccionarios que, en lugar de señalar a empresarios y gobiernos, que son los verdaderos culpables, intentan inventarse un enemigo señalando a la población extranjera y, particularmente, a la parte más vulnerable de esta.

4. LA SOLIDARIDAD OBRERA ES NUESTRA MEJOR ARMA

Frente al discurso del odio, el PCTE reivindicamos la tradición solidaria de la clase obrera en Cantabria. Nuestros barrios y pueblos siempre han sido lugares de acogida y apoyo mutuo. Los menores que serán trasladados a Cartes son víctimas de guerras, de la explotación imperialista en sus países de origen y de mafias que trafican con la desesperación humana. Como trabajadores y trabajadoras, nuestra obligación moral y política es mostrar solidaridad con los más golpeados por el sistema, no convertirnos en los perros guardianes de quienes nos explotan.

5. EXIGIMOS SOLUCIONES REALES Y GESTIÓN PÚBLICA

La medida inmediata no pasa por rechazar centros de acogida, sino por exigir que estos cuenten con los recursos públicos necesarios para garantizar una convivencia y una inclusión reales sin que ello suponga un deterioro de la vida en el municipio. Denunciamos que la gestión de estos centros sea un negocio para empresas privadas (ya sea constituidas formalmente como tales u ocultas bajo la fachada de ONG o fundaciones) que se lucran con la miseria. Exigimos una gestión pública directa que garantice tanto el bienestar de los menores como el de los habitantes de Cartes, reforzando los servicios municipales y la atención social.

Llamamos a los trabajadores de Cartes y de toda Cantabria a no dejarse arrastrar por consignas que solo sirven a los intereses de quienes nos quieren divididos. Esta situación se combate con derechos, con empleo y con unos servicios públicos fuertes, no persiguiendo al más débil. En Cartes, como en cualquier localidad o barrio obreros, nuestra fuerza reside en la unidad. No permitamos que el racismo rompa nuestra solidaridad de clase.

Es necesario que luchemos unidos por una sociedad que elimine la base material que sustenta el racismo y la xenofobia.
¡Por la unidad de la clase obrera!
¡Frente a su odio, nuestra solidaridad!
¡Hombro con hombro, clase contra clase!

Torrelavega, 2 de febrero de 2026
Comité de Cantabria del PCTE