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Los principales dirigentes del bloque capitalista euroatlántico se reunirán en la Cumbre del G7, que se celebra en Évian (Francia) del 15 al 17 de junio de 2026 para actualizar los acuerdos capitalistas en relación a la energía, tan costosa para los pueblos, y la llamada seguridad y gobernabilidad antipopular.

La cumbre del G7 de 2026 tendrá lugar en un contexto de esfuerzo para detener la consolidación del bloque capitalista liderado por China, gracias a su desarrollo capitalista y que, en alianza con Rusia, desafía a Estados Unidos por la posición de potencia económica líder.

La Acción Comunista Europea condena la orientación y las políticas antiobreras y antipopulares de los gobiernos burgueses del G7, la OTAN y la Unión Europea que, en medio de las crecientes contradicciones y tensiones entre los principales competidores capitalistas, buscan ante todo garantizar su acceso a recursos naturales, rutas para transportarlos y el control de servicios tecnológicos y de sus cadenas de producción, invariablemente en perjuicio de las condiciones laborales y la vida de los pueblos y los trabajadores.

Las negociaciones sobre un alto el fuego en relación con los últimos sucesos en las guerras imperialistas en Ucrania e Irán, que estarán en la agenda, serán frágiles, mientras que las condiciones que están tomando forma comportan el riesgo de una generalización de la guerra que podría provocar consecuencias aún más graves para los pueblos de las regiones respectivas y del mundo.

Mientras que los monopolios capitalistas se reparten el mundo, el pueblo sufre y es sometido a condiciones de vida insoportables. Estados Unidos e Israel continúan su agresión genocida contra el pueblo palestino. El bloqueo criminal impuesto a la Cuba socialista viene ahora acompañado de amenazas de ataque militar, como refleja la presencia del Mando Sur del Ejército de EE.UU. (Southcom).

La Unión Europea, por su parte, intensifica sus planes de rearme militar, incluyendo un amplio espectro de medidas de mayor militarización como el fomento del desarrollo de áreas industriales clave conectadas de forma directa o indirecta a la industria bélica, aumentando el gasto público militar en el marco de las necesidades de la OTAN, etc. Además, está aumentando los ataques a los derechos de los trabajadores y la criminalización del movimiento obrero-popular, sobre todo a través de sus resoluciones anticomunistas.

Llamamos a los pueblos a fortalecer la lucha por la desvinculación de sus países al G7, la OTAN, la UE y toda alianza imperialista, así como a librar una lucha decidida contra toda forma de administración burguesa del sistema capitalista, sea esta liberal o socialdemócrata.

Llamamos al fortalecimiento del movimiento obrero-popular, a su independencia, organización, luchas colectivas y orientación clasista para confrontar contra los monopolios capitalistas, para defender el empleo estable, la sanidad de calidad y un transporte asequible, y para impedir que los pueblos sean sacrificados en los mataderos bélicos de los imperialistas.

Ante la agresión imperialista, llamamos a fortalecer la solidaridad con los pueblos de Cuba, Palestina, Líbano, Irán, Venezuela y todos los demás pueblos.

La Acción Comunista Europea afirma de nuevo que la única solución para detener el sufrimiento de la clase obrera y el pueblo es la intensificación de la lucha por el derrocamiento del capitalismo mediante la revolución socialista, con el establecimiento del poder obrero, el socialismo-comunismo y una economía planificada centralmente.