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El 26 de julio de 1953, el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes abrió una nueva etapa en la historia de Cuba. Aquella acción revolucionaria, encabezada por Fidel Castro, señaló el comienzo de un proceso que conduciría al triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959 y que, poco después, avanzaría decididamente por el camino del socialismo.

Setenta y tres años después, el Buró Político del Partido Comunista de los Trabajadores de España saluda al pueblo cubano y al Partido Comunista de Cuba, que continúan defendiendo las conquistas de la Revolución.

La experiencia cubana demuestra que la independencia de un pueblo no puede reducirse a la conquista formal de la soberanía política. Mientras los recursos, la economía y las principales palancas de poder permanezcan en manos del capital, la independencia estará siempre amenazada por la dominación económica y política de las grandes potencias y de los monopolios.

La Revolución Cubana supo avanzar más allá de esa independencia formal. La transformación de las relaciones de propiedad, la planificación de la economía y la construcción de un poder asentado en el pueblo revolucionario permitieron garantizar derechos y conquistas sociales que durante décadas han sido referencia para millones de trabajadores en todo el mundo.

Precisamente por ello Cuba ha sufrido una agresión permanente del imperialismo estadounidense. El bloqueo económico, las sanciones, las operaciones de desestabilización y el apoyo a la contrarrevolución persiguen un objetivo que nunca ha cambiado: acabar con las conquistas revolucionarias y devolver al capital el dominio sobre la economía y la sociedad cubanas. Este bloqueo criminal busca deliberadamente asfixiar la economía del país, provocar escasez y deteriorar las condiciones de vida del pueblo cubano para derrocar el proceso revolucionario.

Por ello, el PCTE exige una vez más el levantamiento inmediato e incondicional del bloqueo, la retirada de Cuba de la infame lista de estados patrocinadores del terrorismo y rechaza cualquier forma de injerencia contra la soberanía del pueblo cubano, así como las constantes campañas de intoxicación mediática que buscan estigmatizar a Cuba y justificar la agresión imperialista.

En un escenario internacional cada vez más complejo, marcado por la intensificación de las contradicciones entre potencias capitalistas y por una creciente competencia económica y militar, la experiencia histórica de Cuba mantiene toda su vigencia. La emancipación de los pueblos no puede descansar en el equilibrio entre unas u otras potencias, sino en su capacidad para avanzar por un camino independiente frente al capital.

Por eso, defender la Revolución Cubana significa también defender la vigencia del socialismo, afirmar la importancia de la propiedad social sobre los medios de producción concentrados, de la planificación económica y del protagonismo político de la clase obrera. Significa defender una economía orientada a satisfacer las necesidades sociales y no a garantizar el beneficio privado.

El 26 de Julio nos recuerda que toda transformación revolucionaria es fruto de la organización, de la conciencia y de la voluntad de lucha de quienes se proponen acabar con la explotación y construir una sociedad nueva.

En este aniversario, el PCTE reafirma su solidaridad internacionalista con el pueblo cubano y su compromiso con la defensa de la Revolución y de sus conquistas socialistas, un compromiso que trasladamos a la lucha diaria en nuestro país, combatiendo la propaganda anticubana y promoviendo la solidaridad activa de la clase obrera con la Cuba socialista.

¡Viva el 26 de Julio!

¡Abajo el bloqueo imperialista contra Cuba!

¡Viva la Revolución Cubana!

¡Viva Cuba socialista!

¡Viva el internacionalismo proletario!