9 de mayo – La victoria del socialismo ante el fascismo
En este día, hace 81 años, la Alemania nazi capituló ante la Unión Soviética socialista. La victoria del socialismo ante la expresión más brutal del capitalismo era un hecho. Como hemos hecho los años anteriores, honramos a todos los millones que dieron su vida para conseguir tal fin, a todos los que se convirtieron en mártires de la lucha antifascista. Nunca olvidamos.
La victoria ante el fascismo, conseguida a través de los esfuerzos de los movimientos de liberación nacional y la valiosa contribución de la Unión Soviética y el heroico Ejército Rojo —que alzó la bandera roja que porta la hoz y el martillo sobre el Reichstag en Berlín—, fue un hito en la historia de los pueblos y el socialismo. Pese al asesinato de millones de personas, la inimaginable destrucción y el saqueo de países enteros, las masas populares lograron la victoria al final, mostrándonos que el capitalismo, ni siquiera en su forma más brutal —el fascismo—, no pudo aguantar la superioridad del socialismo, la determinación y la voluntad de los pueblos.
El 9 de mayo todo trabajador, todo soldado, todo partisano y todo antifascista demostró que la victoria ante el fascismo y el propio sistema del que surge —el capitalismo— era posible y siempre será posible. Alzamos nuestros puños aún más alto en honor a su lucha.
Esta gran gesta histórica no puede ser distorsionada ni mal representada por la UE, los gobiernos burgueses y sus funcionarios, ni sus miserables sermones y resoluciones anticomunistas, que buscan en vano designar el 9 de mayo como “Día de la UE” y equiparar el comunismo con el monstruo del fascismo, ni por supuesto puede ser utilizado para justificar la guerra imperialista en Ucrania o absolver a las clases burguesas implicadas en la guerra.
A pesar de los sacrificios que hicieron los pueblos en la lucha contra el nazismo, no consiguieron aplastarlo de una vez por todas. Solo en muy pocos países pudo esta lucha conducir al derrocamiento del sistema capitalista y al socialismo, con la contribución del Ejército Rojo.
Armados con la experiencia histórica, la lucha que ahora libran los partidos comunistas de la ACE en sus respectivos países es prometedora.
Vemos cómo las mismas contradicciones y rivalidades se agudizan en nuestra época, las mismas que arrastraron al mundo a la guerra imperialista que fue justa solo para la Unión Soviética y que concluyó el 9 de mayo. Continuamos por tanto la lucha hacia los mismos fines sobre los hombros de quienes estuvieron antes que nosotros.
Nuestro mundo se caracteriza por las contradicciones agudas, por una lucha aguda que crece desde la naturaleza misma del sistema capitalista. La incesante expansión de toda clase burguesa en un mundo finito nos permite vislumbrar la catástrofe que podría esperarnos y nos permite entender las guerras imperialistas que se libran ahora por la supremacía en el sistema imperialista.
Luchamos contra el nazismo y el fascismo y, para aplastarlo de una vez por todas, debemos derrocar el capitalismo del que nace. La lucha contra el fascismo no se puede separar nunca de la lucha por el socialismo.
La intensificación de las contradicciones imperialistas también impacta a la política y los gobiernos de la burguesía, donde ganan terreno fuerzas reaccionarias y abiertamente fascistas en un contexto de empobrecimiento generalizado de la clase obrera. Reconociendo que el fascismo cumplió un papel histórico específico —como respuesta brutal de la burguesía en un momento de avance de la lucha de clases—, los Partidos Comunistas deben fortalecer su trabajo dentro de los frentes de masas con el fin de construir una oposición clasista capaz de vincular la cuestión de la guerra imperialista, el fascismo y la toma del poder.
En este día, hace 81 años, el fascismo y el nazismo fueron derrotados, aunque no de manera definitiva. Esa tarea aún nos aguarda. Con las lecciones aprendidas mediante las luchas del pasado encontramos nuestro futuro. Acabaremos con lo que la victoria de hace 81 años no pudo, y quienes dieron su vida nos mostrarán el camino.
¡Viva la victoria ante el fascismo y el nazismo!
¡Viva el poder popular!
¡Viva el socialismo-comunismo!