El próximo jueves 7 de mayo las plantillas de las escuelas infantiles de 0 a 3 años están llamadas a la huelga estatal por la defensa de los derechos laborales y la calidad del servicio educativo.
Esta lucha, cuyo inicio se remonta a junio de 2022 con la constitución de la mesa negociadora del XIII Convenio de Centros de Asistencia y Educación Infantil, se encuentra hoy ante un nuevo ciclo de movilización, la más reciente en Madrid, donde las trabajadoras de las escuelas infantiles llevan desde el 7 de abril en huelga indefinida.
A lo largo del país conviven diferentes modelos de gestión de plantillas en los primeros ciclos de 0 a 3 años, generando grandes desigualdades entre trabajadores y trabajadoras de un mismo sector. De ellos, el modelo de la gestión íntegramente privada es el más duro en condiciones laborales, manteniendo a parte importante de su plantilla con el SMI o con grandes pérdidas económicas al no actualizarse las tablas salariales que les corresponden, como es el caso de Madrid. La gestión pública de estas escuelas tampoco consigue satisfacer las necesidades laborales y educativas. Muchas de ellas se encuentran con su servicio externalizado y, cuando asumen la titularidad pública de su gestión, lo hacen bajo convenios laborales propios con pocas garantías laborales y perpetuando los mismos problemas de la gestión privada. La administración pública, como patrón, actúa bajo las mismas dinámicas de la gestión empresarial.
A pesar de lo que digan los indicadores macroeconómicos, la clase obrera siente en su día a día el deterioro constante de sus condiciones materiales de vida. En los sectores profundamente feminizados como el de escuelas infantiles, donde casi la totalidad de su plantilla son mujeres, esto se agrava todavía más, pues a la precariedad se añaden la desigualdades típicas que sufre la mano de obra femenina: la falta de reconocimiento por su labor educativa se agrava con peores condiciones laborales, mayor temporalidad, mayor parcialidad involuntaria y salarios más bajos.
El PCTE llama todas las trabajadoras del sector educativo a secundar las movilizaciones, especialmente la jornada de huelga del 7 de mayo. Es fundamental que en este ciclo se tengan en cuenta los siguientes ejes:
- La lucha contra la privatización y la externalización del servicio como parte central del conflicto, en tanto que ambas son expresiones de la mercantilización de la educación y mecanismos directos de degradación de las condiciones laborales y del propio servicio público.
- La lucha por el reconocimiento pleno de la labor desempeñada por las plantillas de este sector, mayoritariamente femeninas. Este reconocimiento pasa por situar el ciclo de 0 a 3 años como una etapa educativa, con entidad propia, parte de la formación integral de niños y niñas. No son “guarderías”, no son servicios de “conciliación”: son centros educativos y sus trabajadoras merecen tal reconocimiento.
- Unidad de las plantillas en la preparación y participación en las movilizaciones, entendidas como vehículo necesario para defender los intereses de la clase obrera en el sector: tanto las condiciones laborales de la plantilla como la calidad y acceso universal a los usuarios.
- Fortalecer la organización en los centros de trabajo y apostar por la movilización y la combatividad del sector como única garantía de llegar a buenos acuerdos.
- Estimular el apoyo de las familias trabajadoras en las acciones preparativas para la huelga. La lucha de las trabajadoras de la educación infantil es una lucha en defensa de un modelo educativo que interpela a la clase trabajadora en su conjunto.
En Madrid, a 4 de mayo de 2026.
Oficina de prensa del PCTE