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Asturies

Cuando todo sea privado, seremos privados de todo

By 2 mayo 2026No Comments

No supone una sorpresa para nadie en Asturies recibir la noticia de la autorización de la tercera universidad privada desde el 2025 (en este caso la Universidad Europea en Xixón) como centros adscritos a la Universidad de Oviedo, pasando en muy poco tiempo de prácticamente no existir a ser una de las nuevas apuestas económicas de los ayuntamientos de las principales ciudades y el gobierno del Principado de Asturias. Y decimos que no supone una sorpresa porque, una vez entrada la primera, el resto solo era cuestión de tiempo (un tiempo récord, eso sí).

 Ya en anteriores comunicados hemos situado la agresión que dicha medida acarrearía para la universidad pública, algo que hemos trasladado a actos conjuntos con las organizaciones de clase junto a las que hemos estado interviniendo estos meses.

  1. Comunicado del comité de Asturies del PCTE y los CJC. En: https://www.pcte.es/territorios/asturias/comunicado-del-comite-de-asturies-del-pcte-y-cjc/
  2. La futura ley de universidad autonómica. Un nuevo caballo de Troya del gobierno PSOE-IU. En: https://www.pcte.es/territorios/asturias/la-futura-ley-de-universidad-autonomica-un-nuevo-caballo-de-troya-del-gobierno-psoe-iu/
  3. Acto Cuando todo sea privado, seremos privados de todo. En: https://x.com/AsturiesPcte/status/2019126995419033861

Segregación, mercadeo de titulaciones a cambio de una ingente matrícula, bajada de calidad y falta de recursos en la pública, dificultades con los procesos de prácticas al entrar en competencia por los puestos con la privada, desvío de fondos públicos y un largo etcétera.

Existen otras dos cuestiones que esgrimiremos rápidamente y que consideramos importante señalar:

  1. La gran implicación por parte de Ayuntamientos a estos desembarcos responde a la “revitalización” —una revalorización encubierta— de determinados barrios y zonas: más construcción, más habitantes, más negocio. El resultado será la expulsión de una parte significante de la clase obrera para ser sustituida por habitantes temporales que se puedan permitir asumir el alza de los precios. Un proceso de gentrificación de manual.
  2. Tanto la Universidad de Oviedo como el Principado de Asturias alegan que dichos desembarcos no significarán ni competencia ni un daño para la institución pública. Sin embargo, hay una cuestión que se están olvidando de decir y, por supuesto, de buscarle alternativa o solución: ¿De dónde va a salir el profesorado? Si tenemos en cuenta que ser profesor universitario exige una serie de requisitos que no son alcanzables en cortos períodos de tiempo, no es difícil intuir que dicho profesorado saldrá de la universidad pública, que en algunos casos la compatibilizará (con todo lo que eso supone a diferentes niveles) y en otros terminará por abandonarla. Una vez más una transferencia de recursos (en este caso fuerza de trabajo) a manos privadas, que no tardará mucho en sacarles un gran rendimiento para alimentar un negocio que terminará por comerle el terreno a una institución en grave peligro de decadencia.

En este punto crítico es ya necesario señalar a aquellas organizaciones políticas que sostienen al socio mayoritario del Gobierno del Principado y que reducen sus posicionamientos a negarse a dichos proyectos sin mover un dedo por hacer una oposición efectiva. Un gobierno que, autodeclarado progresista, en estos tres años de legislatura ha agravado notablemente su política antiobrera en múltiples campos (además de innumerables despropósitos mediambientales, económicos y sociales), incluyendo la complicidad en accidentes laborales, como el de Cerredo, entre otros, que han costado la muerte de siete compañeros. Seguir siendo compañeros de viaje de quienes perpetúan dichas dinámicas sitúa a todas las partes enfrente de la clase obrera, y como tal han de ser combatidos. El tiempo de las excusas se ha terminado.

Por otro lado, hacemos un llamamiento al conjunto de las organizaciones sindicales de clase (entre las que no incluimos a aquellas que ya abiertamente han celebrado dichas políticas educativas) a construir una oposición enérgica frente a semejante ataque al conjunto de los hijos e hijas de la clase obrera. Los procesos judiciales abiertos en una institución que ha demostrado y demuestra constantemente que su papel es el de defender al Estado y a quién lo dirige, casi siempre contra los intereses de los trabajadores, no son suficientes y no van a permitir por sí solos detener una política que responde a las necesidades del capital para poder seguir sobreviviendo en épocas de crisis abiertas. En este sentido, situamos la necesidad imperiosa de armar un frente de lucha contra dichas medidas, utilizando todos los medios de los que dispongamos a nuestro alcance y con las consecuencias que tengan que tener para quienes atentan contra los intereses de la mayoría trabajadora.