Ante los hechos recientemente conocidos en relación con Óscar Freire, el Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE) en Cantabria quiere trasladar su más firme condena.
La violencia contra las mujeres no es un hecho aislado ni un problema individual: es una expresión directa del sistema capitalista, un sistema que reproduce la desigualdad, la dominación y la violencia como mecanismos de control social. En este contexto, cualquier forma de maltrato, vejación o acoso debe ser combatida sin ambigüedades.
Los hechos denunciados y la posterior condena judicial, aunque tipificados como delito leve, evidencian comportamientos absolutamente incompatibles con los valores que deben regir una sociedad que aspire, supuestamente, a la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres. No podemos aceptar que se trivialicen este tipo de conductas ni que se separen de la realidad material de opresión que sufren las mujeres de clase trabajadora.
Resulta especialmente grave que las instituciones públicas mantengan honores, reconocimientos y espacios simbólicos dedicados a personas implicadas en este tipo de hechos. Las distinciones institucionales no son neutras: forman parte del aparato ideológico que legitima determinados referentes sociales. Mantener estos reconocimientos supone blanquear conductas que deben ser rechazadas de forma contundente.
No podemos obviar tampoco la actitud pública mantenida por el propio Óscar Freire en episodios recientes, en los que llegó a calificar como “perroflautas” y “violentos” a cántabros y cántabras que se manifestaban de forma solidaria por Palestina durante el paso de la Vuelta, ejerciendo su legítimo derecho a la protesta. Hoy resulta aún más evidente la contradicción entre ese discurso de criminalización de la protesta social y las conductas por las que ha sido condenado.
Por todo ello, el PCTE exige al Ayuntamiento de Torrelavega:
- La retirada inmediata de todos los honores y distinciones concedidos a Óscar Freire, incluidos los títulos de carácter honorífico otorgados por la corporación municipal.
- La eliminación de su nombre de cualquier instalación pública, incluyendo el complejo deportivo municipal.
- La revisión de los criterios de concesión de reconocimientos públicos, incorporando mecanismos claros para su retirada cuando se produzcan conductas contrarias a los principios de igualdad y justicia social.
Asimismo, llamamos al conjunto de la clase trabajadora de Torrelavega y de Cantabria a no permanecer indiferente ante estos hechos. La lucha contra la violencia machista no puede desligarse de la lucha contra el sistema que la genera y la perpetúa. Solo desde la organización y la movilización podremos avanzar hacia una sociedad verdaderamente libre de explotación y de opresión.