Skip to main content

El Partit Comunista dels Treballadors de Catalunya rechaza la intención del Gobierno de la Generalitat de introducir policías dentro de los centros educativos de Catalunya.

Estamos ante una nueva política antiobrera del PSC que quiere camuflarse de pedagógica para atacar los intereses de la clase trabajadora. La creciente situación de conflictividad en los centros de secundaria de Cataluña tiene su origen en tres factores y en todos ellos el PSC es culpable: el incremento de los problemas derivados de la carestía de la vida, causada por las políticas capitalistas; la desvertebración de los barrios obreros catalanes, en los que el PSC ha destruido durante años el tejido asociativo vecinal, y en las políticas de supresión de la democracia claustral en los centros educativos públicos. Los decretos de direcciones, autonomía de centros y plantillas, impuestos a partir de la miserable Ley de Educación de Cataluña de 2009; y las últimas modificaciones curriculares, tan alejadas de los intereses de la clase obrera, han restado autoridad a los claustros a la hora de dirigir los aspectos pedagógicos y de convivencia de los centros educativos.

Sin embargo, en vez de solucionar estos problemas, empezando por la derogación de los Decretos de despliegue de la LEC, se utiliza esta situación para justificar una medida que tendrá unas consecuencias bien claras. Por un lado, la presencia policial generará un clima de hostilidad que impactará directamente sobre el alumnado, normalizando formas de relación basadas en la intimidación y la coerción, un modelo propio de un Estado que tiende a la reacción. Por otra parte, supondrá la introducción del brazo armado del Estado dentro de los centros con todo lo que ello implica en términos de control, disuasión y vigilancia de la organización de los y las trabajadoras la educación.

Porque el principal motivo de poner Mossos d’Esquadra en los centros educativos es el intento de controlar a los y las trabajadoras de la mayor empresa de Cataluña. La Generalitat pretende introducir a la policía en los centros no para hacer frente a la creciente conflictividad social, sino para controlar la organización de los y las trabajadoras de la educación pública, cada vez más organizados y combativos. En lugar de invertir en recursos para la educación pública o en políticas que mejoren las condiciones de vida de la clase trabajadora, el Gobierno de la patronal, como gestor del capitalismo, apuesta por mecanismos basados en la intimidación y la coacción de la clase trabajadora, apuesta por reforzar los mecanismos de control, en lugar de priorizar la inversión en la educación pública y de calidad y en la mejora de las condiciones de vida de la mayoría obrera y popular.

Ante esta política reaccionaría del PSC, ante la entrada de la Brigada de información en los centros educativos, el PCTC hace un llamamiento a todos los claustros de Catalunya a oponerse con total contundencia a la entrada de los Mossos.

¡¡¡Fuera Mossos de los centros educativos!!!