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Los graves incendios forestales que afectan estos días a distintos puntos de la Comunidad de Madrid han obligado a evacuar y confinar a decenas de miles de personas, han arrasado una parte importante de nuestro patrimonio natural, varias localidades y mantienen en una situación de enorme incertidumbre a numerosos vecinos y vecinas. Las y los comunistas madrileños trasladamos toda nuestra solidaridad a nuestros camaradas, vecinos y vecinas que están sufriendo las consecuencias de esta emergencia.

Queremos reconocer, asimismo, el trabajo de quienes están haciendo frente al incendio en condiciones especialmente difíciles: bomberos forestales, bomberos de distintos cuerpos públicos, agentes y brigadas forestales, personal sanitario, personal militar, efectivos de Protección Civil y el conjunto de trabajadores y trabajadoras que, desde diferentes servicios públicos, están dedicando todos sus esfuerzos a proteger vidas y contener el avance del fuego.

Aunque las altas temperaturas y las condiciones meteorológicas favorecen la propagación de estos incendios, su gravedad no puede entenderse como una simple fatalidad. Décadas de abandono de la gestión forestal, de insuficiencia de medios destinados a la prevención y de una planificación del territorio subordinada a criterios de rentabilidad han incrementado la vulnerabilidad de nuestros montes frente a este tipo de catástrofes.

Defendemos que la prevención no puede limitarse a la campaña de verano. Es imprescindible reforzar durante todo el año los servicios públicos encargados de la gestión forestal y la extinción de incendios, dotándolos de plantillas estables, recursos suficientes y una planificación que priorice la protección de las personas y del medio natural frente a cualquier lógica de ganancia y rentabilidad del capital.

Una vez controlada la emergencia será igualmente necesario garantizar que los afectados reciban todo el apoyo material que precisen y que la recuperación de las zonas dañadas responda al interés colectivo, no al lucro privado, preservando el patrimonio natural y asegurando que ninguna familia quede desamparada.

Las y los comunistas estaremos, como siempre, allí donde sea necesario. Nuestra militancia colaborará, en la medida de sus posibilidades y en coordinación con las iniciativas que se organicen, en aquellas tareas de apoyo mutuo y solidaridad de clase que contribuyan a atender las necesidades de las comunidades golpeadas por esta tragedia.

Frente a una emergencia de estas dimensiones, sólo la planificación económica y social, junto unos servicios públicos fuertes al servicio de las y los trabajadores y la organización solidaria de la clase obrera pueden ofrecer una respuesta a la altura. Reivindicamos un modelo social y económico que sitúe las necesidades de la mayoría social trabajadora y la conservación del patrimonio común por encima de cualquier interés privado.