Internacional

La crisis sanitaria y económica de la pandemia del COVID-19 en España. La lucha de clases no se detiene

By 15 mayo 2020 No Comments

Contribución del Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE) en el pleno de la Iniciativa Comunista Europea

 

Estimados camaradas:

En primer lugar, quiero trasladar un caluroso saludo a todos los Partidos presentes y agradecer especialmente al KKE su trabajo en la organización de esta reunión.

Este pleno de la Iniciativa Comunista Europea se celebra a través de estos medios telemáticos debido a la situación excepcional causada por la pandemia del COVID-19 en todo el mundo. No obstante, tenemos la certeza de que los comunistas somos, por definición, flexibles en la táctica, y adaptamos nuestras formas de organización y lucha de una manera natural a las distintas condiciones de la lucha de clases que en cada momento nos encontremos. Como hemos situado en nuestro manifiesto para el 1º de mayo: la lucha de clases no se detiene.

En España los efectos del COVID-19 están siendo devastadores y los datos de afectados en nuestro país son alarmantes. Por ello nos gustaría aprovechar este espacio internacional para expresar nuestras condolencias a todas las familias que han perdido alguno de sus miembros en esta grave crisis, así como saludar el enorme trabajo que muchos sectores de la clase obrera han realizado en la primera línea desde que empezara la pandemia: sanitarios, comercio, transportes… que mantienen su actividad laboral a pesar del escaso cumplimiento de las condiciones mínimas de seguridad y protección.

Durante muchos años la sanidad pública ha sido atacada en España, promoviendo la sanidad privada, por lo que hoy contamos con menos camas en los hospitales, menos equipamientos sanitarios e instrumental sanitario, menos instalaciones, menos profesionales sanitarios y con peores condiciones de trabajo que hace 10 años. Esto ocurre a la vez que la sanidad privada ve incrementado su negocio gracias a las carencias de la sanidad pública, que le transfiere parte del trabajo que no puede asumir. Estas son las condiciones en las que hemos enfrentado la pandemia y la crisis sanitaria en nuestro país. Y fruto de ello, más de 40.000 profesionales sanitarios han sido contagiados por el virus.

La crisis sanitaria ha puesto al descubierto una crisis económica del capitalismo de gran profundidad. El gobierno de la socialdemocracia en España ya ha lanzado varios paquetes de medidas para enfrentar esta crisis, medidas que bajo la retórica del “Escudo social para no dejar a nadie atrás” realmente son medidas para favorecer a los monopolios y están haciendo que, de nuevo, seamos los trabajadores quienes paguemos esta crisis.

En este mes y medio de Estado de Alarma, el PCTE ha sido muy claro en sus análisis, denunciando que el gobierno se sitúa claramente al lado de la burguesía de nuestro país, al lado de sus monopolios y grandes capitalistas. Cuando el gobierno ha tenido que elegir entre la salud y la vida de los trabajadores, o el mantenimiento de la producción para beneficio de la patronal, la elección ha sido siempre en favor de los capitalistas. El Estado ha asumido, además, una grandísima parte de los costes empresariales, convirtiendo parte de la deuda empresarial en deuda pública. Y fruto de ello, más de 4 millones de trabajadores se han visto afectados por los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo desde que empezó esta crisis en marzo, afectando especialmente a trabajadores jóvenes y con contratos temporales.

En el ámbito social las medidas aprobadas por el gobierno son limitadas e insuficientes. El denominado “Escudo social” busca limitar el impacto que esta crisis de sobreproducción y sobreacumulación tiene sobre los capitalistas, es decir, pretende que no se paralice la circulación del capital para que no se interrumpa el ciclo de acumulación. Con la retórica de estas medidas se pretende también desmovilizar a la clase obrera a través del discurso de la protección social y la lógica del “mal menor” tan propia de la socialdemocracia, y tan utilizada en este momento de auge de la extrema derecha en el país.

En esta situación, una cosa queda clara, la lucha de clases no se detiene. Aunque a día de hoy, los derechos de reunión, manifestación y la libertad de expresión han sido limitados de facto bajo el argumento de la protección de la población frente al virus, es una necesidad luchar por los derechos del conjunto de la clase obrera. Por ello señalamos el enorme riesgo sanitario al que se está sometiendo a la gran mayoría de trabajadores, especialmente a aquellos con condiciones laborales más precarias. Por ello denunciamos el papel del gobierno en la gestión de esta crisis, y cómo las medidas que ha tomado son claros ataques contra los derechos de la clase obrera.

En este contexto, el papel que está jugando la UE es una nueva expresión de su carácter anti-obrero y anti-popular. Hablan de solidaridad, pero en la realidad siguen estableciendo mecanismos encaminados a flexibilizar la explotación de la clase obrera y a extender las medidas que estrangularon a la mayoría obrera y popular en muchos países durante la crisis de 2008. La UE y los Gobiernos son enemigos de los pueblos.

Se ha demostrado ya en la Historia que es posible una sociedad sin explotadores, pero jamás podrá sobrevivir una sociedad sin trabajadores. Esa es la sociedad sin explotadores que queremos construir, ese es el país que necesitamos construir. Y para ello, debemos fortalecer la lucha organizada contra los capitalistas y sus gobiernos desde los centros de trabajo, desde los barrios y desde los centros de estudio, estrechando nuestra relación con la clase obrera. En este nuevo país, el Estado ya no será la herramienta que garantiza la explotación de nuestra clase, sino la herramienta de nuestra clase para poner fin a la explotación.

Nuestra salud exige el fin de la explotación capitalista. Por ello, el socialismo-comunismo sigue siendo urgente y necesario en la actualidad, para garantizar un sistema sanitario universal que se enmarque en una economía planificada en la que los sectores estratégicos estén socializados y bajo control obrero, de modo que nuestra salud y nuestra vida no dependan de los intereses de los grandes monopolios y gestores del capitalismo.

Muchas gracias y mucha fuerza, camaradas.

Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE), 15 de mayo de 2020.