Madrid

Ninguna confianza en el Gobierno, ni un paso atrás en la movilización educativa

By 30 agosto 2020 No Comments

Las concentraciones del día 31 en las DAT se dan tras el anuncio del espacio intersindical compuesto por CCOO, UGT, CGT y STEM de aplazar la convocatoria de huelga al 22 y 23 de septiembre, abandonando el planteamiento del “Así no empezamos” si no hay garantías de una vuelta segura a las aulas.

Las medidas anunciadas por la Comunidad de Madrid son un compendio de promesas que, tras un análisis detallado de los datos, se quedan en unos niveles completamente insuficientes, aun cumpliendo con lo anunciado, que ni tan siquiera da marcha atrás en los últimos recortes de cupo para el profesorado como se ha visto en la asignación de vacantes o de cierre de unidades en todas las DAT. La convocatoria de huelga ha provocado el movimiento de la Comunidad, pero en lugar de darle un balón de oxígeno, deberíamos haber seguido con el calendario de movilización, adaptándolo a las nuevas condiciones de inicio de curso que configurarían más jornadas de huelga, incrementando así la presión sobre el Gobierno, pues hasta que no aparezcan nuestras reivindicaciones en el BOCM, no se ha conseguido nada.

Es necesario reseñar que hay otro marco sobre el que es necesario mantener la presión, que no es otro que la política del Gobierno Central para el inicio del curso, en negociación con las CCAA, que por el momento han acordado que no tienen en cuenta nuestras reivindicaciones para la vuelta segura a las aulas. El cambio de fechas también nos resta fuerza para exigir medidas al Gobierno Central, junto a los trabajadores de la enseñanza del resto de España.

Además de dar por buenas las promesas de Ayuso y Ossorio, se aceptan otras medidas que van en el mismo paquete como la semipresencialidad, con la carga extra de trabajo que ello supone y la merma de la calidad educativa para nuestro alumnado o que las grabaciones en el aula, una herramienta diseñada para la evaluación externa de la función docente y que plantea serias dudas de carácter legal.

En los grandes anuncios sin concretar, se destinarían 1/5 de los nuevos docentes a la concertada, mientras que no encontramos casi referencia al refuerzo de otros trabajadores esenciales del sistema educativo, conserjes, administrativos y cuando se habla de limpieza se habla de privatización, de ampliación de los contratos con empresas. Los refuerzos de otros perfiles como enfermeros o técnicos son del todo insuficientes. Para el personal de riesgo se alcanza una mínima medida, PCRs periódicas, que nada puede hacer para evitar el contagio.

En cuanto a la flexibilización de horarios y utilización de espacios, existe toda una serie de leyes y normativa reguladora sobre permanencia en el centro, horario lectivo, dimensiones y características de las aulas que parece pretender obviar la Comunidad. Llegan al punto de hablar de flexibilizar materias o adoptar un currículum online, arrogándose una competencia que en gran medida es estatal, la LOMCE, ley que por otra parte debemos seguir apuntando a tumbar de una vez por todas.

La ínfima inversión anunciada en infraestructuras educativas a una semana de empezar las clases hace imposible dotar a los centros de los espacios necesarios para acometer las reducciones de ratios anunciadas. Recordemos, además, que hay decenas de centros educativos empantanados en la construcción de centros por fases y que ni siquiera en condiciones de normalidad se han respetado los plazos y las necesidades del alumnado.

Ante este escenario es preciso reconducir el proceso de movilización, recuperando el planteamiento de no empezar el curso sin garantías y si no se ponen fin a los ataques a la educación pública. Las organizaciones sindicales son imprescindibles en este proceso y es necesario que canalicen la movilización. No son deseables posiciones aventureras que desemboquen en una derrota de la lucha, llamando a una huelga indefinida sin antes haber planteado toda una serie de elementos organizativos que aseguren una lucha hasta el final, con garantías de victoria.

Por todo ello planteamos:

– Convocar huelga para el primer día que los trámites administrativos lo permitan para el primer ciclo de infantil, educación especial y 1º, 2º y 3º de Primaria.
– Convocar huelga para el primer día lectivo del resto de etapas educativas, confluyendo en dos jornadas de Huelga General Educativa para el 22 y 23 de septiembre.
– Refrendar cualesquiera decisiones sobre los ritmos de lucha y movilización o propuestas de la Administración en Asambleas, que avancen desde el marco regional intersindical hacia abajo, garantizando la toma democrática de decisiones de los trabajadores.
– Organizar la lucha desde cada centro educativo, planteando batalla desde el primer día desde los claustros y los consejos escolares.
– Coordinarse con el conjunto de la comunidad educativa y las organizaciones populares y sindicales para fortalecer la lucha por una vuelta segura a las aulas y una Educación Pública de calidad.

Estamos ante una situación de extrema gravedad, por lo que nuestra respuesta debe estar a la altura del momento histórico. Desde uno y otro gobierno han demostrado su falta de voluntad e incapacidad para gestionar el momento actual, por lo que es necesario que quienes hemos estado al pie del cañón tras años de recortes y durante la pandemia, demos un paso al frente.

Es el momento de elegir lo necesario.

Célula de Enseñanza del PCTE Madrid